COSACO: VACUNA DE SABIDURÍA

Actualizado: abr 12


COSACO; Una vacuna de sabiduría Boricua contra el Covid-19

Dr. Jaime Claudio - Miembro Fundador COSACO

Eric Landrón – Co-Redactor

Puerto Rico, como el resto del mundo, enfrenta el Coronavirus a sangre y fuego, un virus tremebundo de nueva cepa, escurridizo y altamente contagioso. Su paso demoledor por el globo terráqueo remolca una avalancha de temor, incertidumbre y desaliento. Ataca con mayor saña mortífera a nuestros abuelos y abuelas y a cualquier ser humano, sea recién nacido, adolescente o adulto hecho y derecho que padezca de enfermedades crónicas, debilitantes aún más de su salud en riego de riesgos.

Como recién brota, la medicina global lo tiene en la mirilla microscópica rastreando su comportamiento mañoso mientras aprende cómo atacarlo por todos sus flancos virulentos. Su mortalidad ronda alrededor de un 3% y no existe una vacuna aprobada por el escrutinio de la ciencia, como tampoco un coctel de medicinas infalibles prescritas que logren mantenerlo a raya.


En lo que el hacha va y viene y se descubra su cura, que indudablemente irrumpirá para alegría y serenidad planetaria, la prevención se ha convertido en la artillería pesada que le declara la guerra. Esta probado, médicamente hablando, que el distanciamiento social, la cuarentena, la realización masiva de pruebas para detectarlo en la población, así como el constante lavado de manos, el uso de mascarillas, guantes y demás productos higiénicos para los profesionales de la salud y el resto de la población, son armas poderosísimas que arrinconan al coronavirus contra la pared.


Frente a este enorme desafío internacional y criollo, que cita y engloba a la medicina y cuyos efectos afectan los hábitos cotidianos de la vida y la cultura en toda su vastedad geográfica, un puñado de boricuas de buena vibra y de conciencia de patria y cosmos se han unido en un junte para carearlo de tú a tú. Su arma y blindaje receta la vacuna más poderosa que ha existido desde somos lo que somos hace siglos y milenios. Su compuesto sanador y químico, metafóricamente hablando, se basa en un coctel de información fidedigna mezclado con el conocimiento científico y amasado en una sabiduría perspicaz y abarcadora. Su fe de bautismo; “Coalición de Sabiduría Coronavirus” (COSACO).

Esta alianza educativa cita, une y aúna a un puñado de prestigiosos médicos y seres de noble ciencia, a comunicadores al detal de redes y medios, a creadores artísticos de variados hábitat y talentos, a pensadores intuitivos de formación académica o autodidacta, a consejeros sicológicos y espirituales, a empresarios y profesores, en síntesis, a boricuas de buena casta, voluntad, empatía, inteligencia, constancia y conciencia.


COSACO es un colectivo educativo aliado a la Fundación Comunitaria de Puerto Rico. Reconoce y busca relaciones colaborativas con cualquier individuo, asociación o institución que tenga algo que aportar para salvar vidas en este momento crucial que experimentamos.


El Dr. Jaime Claudio, miembro fundador, portavoz y alma de esta fiesta del buen decir con conocimiento de causa y optimismo puntualiza sobre la urgencia y el porqué de esta convocatoria; “…ante esta pandemia viral también hay una pandemia de información.”

Y añade el doctor Claudio; “Esta pandemia de datos mezcla informaciones lo mas correctamente posible al momento con informaciones imprecisas, confusas y a veces francamente abusivas y absurdas. Es por eso que necesitamos traer un grupo de gente talentosa, que mire la información, que la discuta y que tome unas ponderaciones o unas recomendaciones tanto a nivel individual como en el colectivo…”

Este acopio de data médica y experiencia humana en relación a todo lo concerniente al COVID-19; como su comportamiento, su duración, sus zigzagueos, su gravedad, sus posibles medicamentos o las medidas preventivas de mayor contundencia, se han venido discutiendo a fondo al interior de COSACO.


No es de extrañar que antes de que los Estados Unidos y otros países oficializaran la recomendación puntual de usar las mascarillas, COSACO había profundizado en un análisis concienzudo sobre los beneficios preventivos de su uso, regando por las redes esa información valiosa y utilizando el espacio televisivo del Dr. Claudio para propagarla.

Igual ocurrió con la publicación imprecisa en los comienzos del brote de la pandemia donde se afirmaba que el virus almacena muy corta vida por los aires y que solo en un estornudo bien sacudido y sin taparse la boca y la nariz puede contagiar. El análisis médico actual detalla que el virus puede levitar por varias horas y que en una respiración ansiosa o en una conversación animada en un lugar cerrado puedes infectarte si con quién hablas esta contagiado y tú no llevas mascarilla. Una vez más, CONACO alertó al pueblo antes que nadie.


Entre las comunicaciones internas y debates que el grupo barajea constantemente, (24-7), nacen las preocupaciones de la carencia de artículos y equipos médicos, tanto en la prevención como en los procedimientos al paciente, sobre todo en caso de que la crisis se salga de control. Ante esa necesidad detectada el grupo se ha convertido en concientizador, en facilitador y enlace entre productores, suplidores, hospitales y la urgencia vista y prevista.


De otra parte, una de las experiencias sumamente dramáticas que advierten los profesionales de la salud y los familiares de los enfermos graves devela la soledad implacable que enfrentan cuando son diagnosticados y aislados. Encaran y encarnan a capela sus dolores a cuerpo entero, sus jadeos respiratorios, sus temores a la muerte y a la muerte misma. Para los “Cosacos” crear un “protocolo de amor” resulta imprescindible, un deber ético y de humanismo craso.


Urge que cada familia del paciente en estado grave identifique a un coordinador del amor que reciba a manos llenas los mensajes de aliento de sus familiares para poder comunicarlos al hospital donde reposa. Resulta irónico y desesperante que el acto mas trascendental de la vida, la muerte, sea transitado a tientas, desvalido de consuelo y acompañamiento redentor como el corazón manda. Y en el peor y común de los casos, sin poder despedirse con ternura de su ser querido y querible. Testimonios de doctores y otros salubristas que han sentido y resentido ese drama a cuerpo presente, vocean por los cuatro vientos y las redes, ese duro dolor a puro llanto.

Frente a todos los desafíos, reflexiones y sinsabores que el mundo enfrenta en esta plaga con determinación y valentía, solo la empatía y la simpatía y el conocimiento científico y sensible puede llevarnos al feliz puerto de la esperanza. Que esta epidemia saque lo mejor del ser humano; la bondad de la sabiduría y la sabiduría de la bondad. ¡COSACO da un pie al frente y dice presente!

12 vistas